¡DIOS NO HACE ACEPCIÓN DE PERSONAS! II

 

En el mes de julio conversaba con mi esposa sobre la situación del país y las consecuencias que debemos soportar. En aquella oportunidad publiqué la primera parte de esta reflexión. He aquí la culminación de la misma. Dios les bendiga.

¡DIOS NO HACE ACEPCIÓN DE PERSONAS! II

Ahora bien, estas actitudes que reflejan las personas que citamos no parecen estar conforme a la lógica humana, sino de aquellas faltos de cordura; y es verdad, es una locura. La Biblia señala: “Las palabras de la cruz son locuras para los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios”, “Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locuras”; y no las puede entender porque se han de discernir espiritualmente.” (1ra. Corintios 1:18; 2:14). Sin embargo, estamos llamados a vivir conforme al Espíritu. Ustedes y yo debemos depender absolutamente de nuestro Señor ya que “Sea que vivamos o que muramos del Señor somos” (Romanos 14:8b).
            En la Biblia existen muchas promesas de protección, de provisión y cuidado. Por ejemplo: “Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas lo librará Jehová” (Salmos 34:19). “Joven fui y he envejecido, y no he visto justo desamparado ni su simiente que mendigue pan” (Salmos 37:25). “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera, porque en ti ha confiado.” (Isaías 26:3). Pero también existen historias de creyentes que padecieron persecución y torturas bajo el dominio romano y en tiempos más contemporáneo.
            Reflexionemos en las siguientes preguntas y respondamos de manera sincera y objetiva:
            ¿Los creyentes están protegidos y alejados de las calamidades que se presentan en el mundo?
            ¿Es verdad que por ser creyentes e hijos del Rey de reyes no pasaremos por cosas malas y escasez?
            ¿Qué hacer con aquellos ofrecimientos de una vida paradisíaca en la tierra sin importar las cosas que sucedan?
            Debemos recordar las palabras de nuestro Señor y Maestro Jesús: “En el mundo tendréis aflicción, pero confiad, Yo he vencido al mundo” (Juan 16:33). Si preguntásemos al apóstol Pedro sobre el tema ¿qué nos diría?: …aunque ahora, por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que, sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro (el cual, aunque perecedero se prueba con fuego) sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo.” (1ra. Pedro 1:6b – 7).
             Para concluir, quiero dejar que sea el mismo apóstol Pablo que nos dé unas palabras. ¡Adelante apóstol ¡
- PABLO: “Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!” Filipenses 4:4)
- Usted y Yo: ¿Y qué pasa si nos asalta la preocupación y el desespero ante la situación que estemos viviendo?
- PABLO: “Por nada estéis angustiados, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.” (Filipenses 4: 6 – 7).
“Gracias Señor porque no haces acepción de personas”

Suyo en Cristo
J. L. Huerta
 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario