LA FE
Objetivo: Dar
a conocer, de acuerdo a la Biblia, el concepto de la fe; su origen, su función,
su aplicación y el entendimiento de ella, ya que: “Sin fe, es imposible agradar a
Dios.
Texto: “Por que por gracia sois salvos por medio de la fe; y no de vosotros,
pues, es un don de Dios (Efesios 2:8).
En la actualidad, es común sustituir la
palabra “FE” por la palabra “CREER”. La fe no se puede limitar a esta simple
sustitución. En nuestra cultura se confunde a la fe con una creencia ciega de
algo irrazonable y sin sentido. Existe una enorme diferencia entre la fe y el
creer. Ser crédulo es creer en algo por ninguna razón valedera. La superstición
está hecha y prospera sobre la base a la credulidad. Creer es algo tan poco
válido que cualquiera lo puede hacer. De hecho la Biblia señala que “que los demonios creen y tiemblan”
(Santiago 2:19).
El ser humano es capaz de creer en hechos
históricos o en un conjunto de dogmas, doctrinas ideológicas y religiones. Esa
capacidad de creer que tiene el ser humano y que usa erróneamente le fue dada
por Dios. Esto es parte de lo que la Biblia llama tener fe. Sin embargo la fe
es algo más profundo.
De acuerdo a lo leído en Efesios 2:8, la fe
es un don, es decir, un regalo inmerecido dado por Dios para capacitarnos a
creer y confiar en Él plenamente. En el sentido Bíblico el creer es un acto
intelectual que va acompañado de la voluntad y las emociones. Estos tres se
conjugan en el acto de la fe, por lo que podemos decir que la fe es: Creer,
Confiar y Depender.
Hebreos
11:1-2, Da un resumen del concepto
de la fe y, por ella, los antiguos alcanzaron testimonio (renombre).
Analicemos, pues, como manejaban el concepto de la fe las personas del Antiguo
Testamento. Para los hebreos la religión siempre fue una religión de esperanza
(Romanos 4:18, 22). La exhortación
que dio el rey Josafat al pueblo bien puede resumir el manejo del concepto de
fe que ellos tenían (2do. Crónicas
20:20).
Existen otros ejemplos en el A.T. que nos muestran su pensamiento
al respecto:
·
Salmo 20:07.
·
Salmo 33:21.
·
Salmo 09:13.
·
Salmo 18:04-06.
·
Salmo 22 (completo).
·
Salmo 23:04.
·
Salmo 40:1-2.
·
Salmo 119:142.
·
Habacuc 03:16.
El profeta Habacuc describe una
profecía en contra de Israel. Allí encontramos que encontramos que Dios
castigará a los injustos. En el capítulo 2, versos 2 al 4, nos señala que “el justo por la fe vivirá”. Aquí la palabra en hebreo es “emuná” la cual significa “firmeza”. Se lee
entonces: “mas el
justo por su firmeza vivirá”, es decir, mantenerse firme en
la palabra dada por Dios a pesar de las adversidades.
Detallando la profecía, Habacuc
muestra un panorama sombrío, lleno de penas, escasez y calamidades. Lo
importante en todo esto, es la postura del profeta ante la adversidad. Él
concluye diciendo “con todo, yo me
alegraré en Jehová, me gozaré en el Dios de mi salvación. Jehová, el Señor, es
mi fortaleza, Él me da pies como de ciervas y me hace caminar por las alturas.”
(Habacuc 3:18-19).
LA FE (parte II)
Como se
ha desarrollado en la primera parte de este estudio, el análisis de la fe que
tenían los antiguos con la cual alcanzaron testimonio (renombre) (Hebreos 11:1-2) nos muestra una
actitud de fidelidad, de permanencia, de firmeza y constancia; es decir, eran
hombres y mujeres que a pesar de las luchas y contratiempos que atravesaban o
pudieran atravesar se mantenían firmes en sus convicciones, sumisión y lealtad
a Dios. Ejemplo: María, al aceptar el embarazo. Esto nos muestra que eran
personas conscientes que el tener fe no evitaría los problemas ni las
enfermedades. De manera contraría, era la fe la que ayudaba a pasar todo eso y
seguir una vida de victoria. Tomemos como ejemplo un caso que demuestra que la
fe va más allá de la vida misma (Daniel
3:16-18).
En esta
segunda parte, analizaremos que muestra el Nuevo testamento. Como se manejaba
el concepto de fe en los tiempos de Cristo y en el de los apóstoles.
Para
comenzar, recordemos que el Nuevo Testamento fue escrito en idioma griego y la
palabra fe tiene dos principios que vale la pena destacar:
ü “PISTEOUS”: Esta palabra tiene el significado de “creer”. Es
precisamente este el comentado sobre la capacidad de creer que poseen todos los
seres humanos.
ü “PISTIS”: Esta palabra tiene como significado “depositar plenamente
la confianza en…”. A menudo se escucha la frase “créeme, no te conviene…”. La
persona que nos brinda este consejo nos está diciendo que es preferible confiar
en su palabra que experimentar el peligro en carne propia y sufrir las
consecuencias. Si oímos la advertencia y cambiamos el rumbo hemos creído lo que
se dijo y a quién lo dijo (Lucas 5:4-6).
En el evangelio de Juan hay algo muy
particular, que ilustrará más claramente el manejo de este concepto. El
evangelista, al usar la palabra que se tradujo por “fe”, no usa la palabra
“PISTEOUS” que significa “creer”, él usa noventa (90) veces la palabra
“PISTIS”: “depositar plenamente la confianza en…”
Hay otro detalle. Juan presenta a Jesús como
el Hijo del Dios Viviente, es decir “el
Verbo hecho carne” (Juan 1:14) Juan dice que confiemos en el Hijo del Dios
Viviente entregando todo nuestro ser a su dirección y guía.
Un tercer detalle, por demás interesante, es
que la palabra “PISTIS” es presentada como un verbo, es decir, denota una
acción. No habla de una fe pasiva sino de una fe práctica, puesta en acción. Es
esta fe la que demostrará al mundo que aceptamos su dirección como algo
verdadero.
Podemos decir entonces, que la palabra griega
“PISTIS” denota la expresión de “creer en” y la acción de demostrar que se ha
depositado la confianza en otro, es decir, en Cristo Jesús, Señor nuestro.
Veamos
algunos pasajes que nos dan ejemplo de esta fe:
§ Juan 01:12.
§ Juan 14:11.
§ Juan 05:46.
§ Juan 05:24.
§ Juan 06:35.
§ Juan 07:38.
§ Juan 11:25-26.
Concluimos que se nos exhorta a confiar en
Jesús, quién es el “Verbo hecho carne”.
Ahora bien, la Biblia es la palabra inspirada por ese verbo que era y es Dios.
Por consiguiente, debemos depositar toda nuestra confianza en su palabra y
creer de todo corazón lo que ellas dicen. Leamos algunas de esas palabras
inspiradas y que deben ser la guía y conducta en nuestra vida:
v Filipenses 04:06-07.
v Filipenses 04:11-13.
v Filipenses 04:19.
v 1ra Tesalonicenses 04:16-17.
v 1ra Pedro 02:04-05.
v 1ra Pedro
02:09-10.
v Romanos 05:01 è
Justificación.
v 2da Corintios 05:18 è
Reconciliación.
v Efesios 01:07 è
Redención.
v Efesios 02:05 è
Resurrección.
v Romanos 08:15-16 è
Adopción.
v 2da Corintios 05:17 è
Transformación.
v Gálatas 05:01 è
Liberación.
LA FE (parte III)
Esta tercera parte mostrará otro aspecto de la palabra
“FE” dentro de las enseñanzas del Nuevo Testamento. Hasta ahora los dos
primeros términos nos exhortan a abandonarnos en los brazos del Maestro, a
depositar todo nuestro ser en su voluntad y entregarnos en cuerpo, alma y
espíritu a sus directrices. Hablaremos de la fe como práctica de vida y como
una demostración de confianza en su palabra. Pero antes recordemos algunos
principios básicos de la fe:
Ø FE: Gracia
mediante la cual Dios capacita a cada creyente para creer y confiar plenamente
en Él y sus promesas.
Ø ORIGEN DE LA FE: La fe tiene su
origen en Dios mismo, siendo Él quién la da (Efesios 02:08).
Ø ¿CÓMO SE EJERCE LA
FE?: La fe se ejerce a través de Jesús. Solamente en Él y por
Él. Siendo el “autor y consumador de la
fe” (Hebreos 12:02) Es por esto que la Biblia señala “no es de todos la fe” (2da. Tesalonicenses 03:02), ya que no todos
los seres humanos han aceptado a Jesús como Salvador personal.
En el Nuevo testamento también se utiliza la
palabra “FE para señalar al evangelio y el conjunto de doctrinas que de él se
derivan. Tenemos como ejemplo:
ü “Guardar la fe” (2da
Timoteo 04:07).
ü “unánimes por la fe
del evangelio” (Filipenses 01:27).
ü “Contender
ardientemente por la fe” (Judas 03).
ü “Guarden el
ministerio de la fe con limpia conciencia” (1ra Timoteo 03:09).
ü “En los postreros
tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores (1ra.
Timoteo 04:01).
En aplicación a los ejemplos presentados,
analizaremos la carta del apóstol Santiago, capítulo 02, versos 14 al 26. El
apóstol Santiago nos confronta para que podamos medir si nuestra fe es viva o
es sólo religión muerta. Encontramos aquí la prueba de las obras y la conducta
justa que es obediencia a la palabra de Dios y se manifiesta en nuestro
carácter piadoso.
Vale destacar que el texto no dice que las
obras salvan. La palabra de Dios establece que la salvación es por fe (Efesios 02:08-09) Santiago no está
contradiciendo dicha enseñanza. La afirmación que él hace es: Si una persona ha
sido salva por la fe, la obediencia a la palabra del Señor debe ser su
prioridad. Esta palabra dice como debemos andar y comportarnos con nuestros
hermanos y demás personas, que de una u otra forma, tengan contacto con
nosotros. Es decir, si una persona realmente es salva, su conducta lo
demostrará a los demás (Mateo 03:09;
05:15; 07:21; 13:23).
Ahora bien, cuando el texto dice ¿podrá la fe salvarlo? No niega la
salvación por fe, ya lo vimos. Lo que está poniendo en duda es: Si una persona
no obedece al Señor, no vive de la manera que Él enseñó y no se comporta con el
prójimo de acuerdo a la enseñanza, es mentira que es salva. Nótese que el texto
dice: “si alguno dice”, es decir,
Santiago no está afirmando que la persona tenga fe, es ella quién lo dice y, de
ser cierto, debe demostrarlo.
Ante todo este panorama surge una pregunta
¿cómo debo comportarme para que mi fe sea demostrada a los demás? El resto del
pasaje nos da una muestra de algunas acciones y actitudes que bien podrían
demostrarlo.
He aquí una lista de pasajes que darán luces
de la vida cristiana y como vivirla:
o Mateo 06:01-04, 12.
o Mateo 10:40-42.
o Mateo 18:32-35; 22:39.
o Santiago 04:01, 09, 16, 19-20.
o 1ra. Pedro 01:15; 02:01-03, 11-25; 03:08-12.
o 1ra. Pedro 04:07-11.
o 1ra. Juan 01:06-09; 02:03-06, 08-11; 03:16-18.
o Colosenses 03:01, 05-10, 12-14, 18-25; 04:01-06.
o 1ra. Tesalonicenses 04:03-08, 11, 18.
o 1ra. Timoteo 05:01-08.
o Romanos 12:01-03.