Temas Bíblicos que no están en la Biblia (IV)

"Cristo llevó nuestras enfermedades en la cruz"

"Ciertamente llevó Él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él y por su llaga fuimos nosotros curados."

(Isaías 53:4-5)

      Decir que el Señor Jesucristo no llevó nuestras enfermedades es una declaración muy atrevida. Pero ¿Qué argumentos se tiene para fundamentar esta declaración? A lo largo de la historia de la iglesia, se ha enseñado que el Señor cargó nuestros pecados y llevó nuestras dolencias y enfermedades. ¿No es cierto esto entonces? Veamos que tiene que decir la Palabra de Dios al respecto.

      Como introducción a este tema (controversial por demás) se deben establecer varias reglas fundamentales para el estudio de la Biblia. Sabemos que la misma palabra de Dios establece que la profecía (palabra de donde también se deriva: predicar , anunciar, proclamar) sea de carácter privada, todo lo contrario, abriendo una ventana al estudio exhaustivo y objetivo de la misma. Ahora bien, ese mismo carácter público de la interpretación ha sido usado de manera errónea y a llevado a falsas doctrinas y enseñanzas al punto de crear nuevas denominaciones, religiones y sectas.

     Es bueno recordar que existe la Exégesis Bíblica (E.B.) y la Hermenéutica Bíblica (H.B). Estas dos ramas del estudio de la palabra nos dan las directrices apropiadas para el buen entendimiento, aplicación, comprensión y conocimiento del mensaje divino. De allí que es bueno recordar que se deben aplicar las reglas de las mismas a fin de establecer doctrinas correctas y apegadas a la verdad.

     Por otro lado, y para sentar las buenas bases para un estudio sin malos entendidos, Afirmo que creo firmemente en la sanidad divina, creo que Dios todavía sana. He sido testigo de sanidades mediatas e inmediatas de diferentes dolencias. De hecho en la carta del Apóstol Santiago se dice como debemos actuar (Santiago 5:14-16). Pero como en todos los temas, también la fe en la sanidad de enfermos debería basarse en la totalidad de las declaraciones de las Sagradas Escrituras, sin entrar en especulaciones y afirmaciones erradas. Comencemos con los argumentos que permiten hacer esta afirmación controversial:
  • En las consecuencias: Si Jesús hubiera llevado nuestras enfermedades en la cruz, las consecuencias tendrían que ser las mismas que en el caso de la salvación. Pero no es así. Cuando un ser humano se convierte a Jesucristo, la consecuencia directa de eso es, que sus pecados le son total y enteramente perdonados, él recibe el Espíritu Santo y nace de nuevo (su alma y su espíritu sanan) ¿Pero también es sanado en lo físico inmediatamente y en todos los casos? ¡No! Las excepciones confirman la regla, Dios es soberano y debemos darle la gloria por eso.. Pero ¿Pero por qué una persona no sana siempre y en todos los casos a pesar de ser salvo? Porque la carne no es salva, porque se sigue viviendo en un cuerpo pecaminoso que es susceptible a todo tipo de enfermedades.
  •  La Palabra misma nos lo explica: Mateo 8 describe como el Señor sana primero, luego sana al criado de un centurión romano en Capernaum. A eso le siguió la sanidad de la suegra de Pedro. Y en ese contexto dice: Y cuando llegó la noche, trajeron a Él muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos; para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias (Mateo 8:17-17). Según esto, Jesús cumplió la profecía de Isaías 53:4 antes de la crucifixión, durante su vida y obra terrenal, cuando sanaba a muchos de sus conciudadanos judíos, les tenía compasión, tomaba sobre sí los problemas de ellos y los sanaba. Esa profecía fue cumplida en primer lugar en y con Israel, y es un adelanto del futuro reino mesiánico. Cada vez que la Biblia, en el Nuevo Testamento, dice que algo se ha cumplido, ya no tendrá ningún cumplimiento posterior, ningún cumplimiento principal. Miremos algunos ejemplos del evangelio de Mateo donde se dice "para que se cumpliese": 1:22-23 El nacimiento virginal; 2:15,17-18,23:La huida a Egipto, el asesinato de los niños en Belén, que Él sería llamado nazareno
 Continuará...