HOMBRES DE VALOR

 
"Caballeros, miren esto con cuidado: Quedan generaciones por venir. Si el Señor no aparece en la nuestra, vendrá otra generación, y otra después de ella, y todas estas generaciones serán perjudicadas y dañadas si no somos fieles a Dios y a su verdad hoy mismo. Si volteamos a la derecha, puede ser que nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos irán por ese camino; pero si volteamos a la izquierda..., generaciones que ni siquiera han nacido maldecirán nuestros nombres por haber sido infieles a Dios y a su Palabra. Yo les encargo con solemnidad, no solo por nuestros ancestros sino también por la posteridad, que procuren ganar los elogios de su Maestro, que a pesar de vivir en medio del lugar donde mora Satanás, se aferren al nombre del Señor Jesús y no nieguen su fe. ¡Que Dios nos conceda ser fieles por causa de las almas que nos rodean! ¿Cómo se va a salvar el mundo si la iglesia es falsa con su Señor? ¿Cómo vamos a levantar a las masas si carecemos de medios para ejercer influencia? Si nuestro evangelio es incierto, solo quedan miseria y desesperanza. Manténganse firmes, amados míos, ¡en el nombre de Dios! Yo, su hermano en Cristo, les ruego que permanezcan en la verdad. Condúzcanse como hombres y sean fuertes. Que el Señor les sustente por amor de Jesús. Amén." - Charles H. Spurgeon
 
"Si tú descuidas el instruir a tus hijos en el camino de la santidad, ¿descuidará el diablo el instruirles en el camino de la maldad? No. Si tú no les enseñas a orar, el diablo les enseñará a maldecir y a mentir. Es en la tierra que no se cultiva que crece la mala hierba." John Flavel
 
 

TEMAS BÍBLICOS QUE NO ESTÁN EN LA BIBLIA (III)

EL JUZGAR EN LA IGLESIA
¿Se puede o no se puede juzgar?
Muchos cristianos aseguran que no se puede denunciar, que es incorrecto. Ellos aseguran que quienes denuncian "les falta amor y que en lo que juzgan, serán juzgados". Pero, ¿qué dice la Biblia al respecto?
 Un pasaje mal empleado es "No juzguéis, para que no seáis juzgados" (Mat 7:1).
 Si solo leemos este versículo, sí parece decir que no podemos juzgar. Pero, estudiemos todo el pasaje porque para interpretar un texto hemos de considerar el contexto.
La frase no juzgar viene del gr. krino: hacer diferencia, discernir, condenar, decidir castigar, hacer juicio. No juzguéis para que no seas juzgado -- en el griego "condenados". Es decir, la misma sentencia que damos, esa misma recibimos. La razón para no juzgar está en el versículo siguiente: Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido. (Mat 7:2). Aquí la palabra empleada para juicio es el griego Krima, una variante de Krinos. Significa "veredicto que se hace en las faltas de otro". La misma sentencia que das, es la que vendrá sobre ti.
 Hipocresía implica tener máscaras. Veamos el final de la frase "con la medida con que medís, os será medido": * Con la medida: gr. metrón (de donde se deriva metro). Significa medida, porción. * Con que medís: implica medir una cantidad * Os será medido: medir de igual manera. Hasta aquí, parece que es prohibido juzgar pero sigamos con el pasaje: ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? (Mat 7:3). Paja aquí se refiere a una ramita seca, siendo una metáfora de una falta y la frase "echas de ver" implica considerar, reflexionar con mucho cuidado. Jesús usa "viga", refiriéndose a un tronco. ¿No has considerado que tú seas peor que aquel a quien juzgas? Es la pregunta de Jesús.
 Acusado Jesús está haciendo un contraste metafórico de una falta igual que hicieron el acusado y el acusador: el acusador está haciendo juicio sobre una falta que él también cometió. El mismo pecado que está acusando, él la tiene en su vida. Por tanto, ¿con qué calidad moral podemos tratar de sacar una falta que nosotros mismos hemos cometido? Esto es hipocresía (y más adelante lo dice). Es como el borracho que reprende al borracho. Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo. (Romanos 2:1)
 ¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano. (Mat 7:5). Jesús dice aquí: ¡actor, hipócrita! Está rechazando la conducta hipócrita del acusador. Saca primero: límpiate primero de ese mismo pecado que condenas y que tienes. Saca ese tronco de tu ojo y la siguiente frase es clave en la comprensión del texto: y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano. Es decir, como consecuencia, verás bien. En el original dice: Verás claramente, recuperar la vista espiritual para sacar la paja del ojo de tu hermano.
 Pregunta: ¿está prohibiendo Jesús juzgar en este pasaje? NO. Lo que él está condenando y reprobando es que se juzgue y se condene algo que nosotros mismos estemos haciendo o dejando de hacer.  Por ejemplo: es como si yo tuviera amargura contra alguien y llego a la iglesia a predicar del perdón; exijo que otros perdonen pero yo mismo no perdono. Estoy enjuiciando a la oveja pero estoy igual o peor de resentido. No tengo calidad moral para hacer esto. Si Jesús en Mateo hubiese prohibido juzgar, ¿cómo habría dicho Mat 24 "cuídense de los falsos maestros: disciernan, vean, juzguen su mensaje para no ser engañados?
 Veamos los siguientes versículos: En Juan 7:20 dice que "Respondió la multitud y dijo: Demonio tienes; ¿quién procura matarte?". Jesús, en el v.24 contesta: "No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio". Jesús no está diciendo que no juzguen, está diciendo no juzguen mal. No se trata de callar y "dejárselo al Señor". No podemos juzgar según las apariencias, sino bien sustentados. Veamos este texto: Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. 16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? (Mat 7:15-16) Guardaos: en el original es "prestar atención a, tener cautela por, escuchar". Jesús sí nos invita a juzgar rectamente, con justo juicio, juzgar los frutos, Frutos, como ya lo he mencionado, no es llenar un auditorio. (1Co 2:15).

TEMAS BÍBLICOS QUE NO ESTÁN EN LA BIBLIA (II)

¿A QUIÉN PERTENECE LA IGLESIA?
¿A Jesús o al Espíritu santo?

            Cuando damos una definición de “iglesia”, debemos entender que no el edificio o el local donde nos reunimos. El término “Iglesia” proviene del griego “Ekklesia” donde se señala a un grupo de personas reunidas en asamblea. Definimos, entonces que la iglesia la conformamos todos y cada uno de los miembros que allí adoramos al Señor. Veamos que dice el apóstol Pablo en la carta a los efesios: “edificaos sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo. En Él todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quién vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu” (Efesios 2:20 – 22).
El apóstol Pedro nos reafirma esta doctrina: “acercándoos a Él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, pero para Dios escogida y preciosa, y vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo” (1ra. Pedro 2:4 – 5).
Una vez establecido que es y quienes componen la iglesia, determinemos a quién pertenece. Efesios 2: 20 – 22 dice que este edificio está fundamentado sobre Cristo Jesús.  La Palabra de Dios señala que Jesús es dueño, fundamento, Señor y Cabeza de la iglesia y nosotros somos su cuerpo.
  • ·         Mateo 14:18
  • ·         1ra. Corintios 1:2
  • ·         1ra. Corintios 6:15
  • ·         1ra. Corintios 12:27
  • ·         Gálatas 6:14
  • ·         Efesios 1:17; 20 – 23
  • ·         Colosenses 1:18
Todos estos textos nos señalan al dueño y señor de la iglesia. El Espíritu Santo fue señalado como el “Consolador”, cumpliendo funciones para con nosotros como: guía, consolador, examinador de nuestro corazón, redarguye y convence de pecado, nos fortalece e intercede por nosotros con gemidos indecibles. Sin embargo, no hay señalamientos que den la propiedad o el señorío al Espíritu Santo sobre la iglesia.

(Continuará...)

TEMAS BÍBLICOS QUE NO ESTÁN EN LA BIBLIA (I)

SANIDAD DE LA TIERRA.
¿Puede la iglesia o el creyente sanar la tierra donde vive?
            Comencemos por determinar ciertas cosas. Si decimos que la tierra necesita “sanidad” es porque la misma está enferma y se debe a alguna razón en particular. Pero ¿qué dice la Biblia sobre este tema?, veamos:
            Génesis 3:17b “maldita será la tierra por tu causa…” El pecado del ser humano fue la que trajo la maldición al planeta tierra, la cual es su morada y de donde recibe el sustento. En este verso se puede apreciar que fue el creador quién la maldijo. Al principio Dios dijo “que todo era bueno en gran manera” por lo que podemos inferir que dicha “enfermedad” no estaba en la tierra dada a los seres humanos. Fue por causa de él que llegó la maldición. Ahora bien, si la causa de la maldición fue el pecado del ser humano, ¿podrían estos quitar la maldición y enfermedad del planeta? Analicemos lo que la palabra nos tiene que decir.
            Romanos 8:19 – 22 “porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. La creación fue sujeta a vanidad (perdió su verdadera finalidad y fue condenada al fracaso) no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza. Por tanto la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora.” Vemos que las maldiciones de la tierra no serán quitadas hasta la manifestación gloriosa de nosotros. El apóstol Juan escribe en Apocalipsis 21:1 “entonces vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primara tierra habían pasado y el mar ya no era más”. 
            Ahora bien, en el 2do. Libro de Crónicas 7:14 dice “Si se humilla mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oran, y buscan mi rostro, y se convierten de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, perdonaré sus pecados y sanaré su tierra.” Para poder estudiar el significado de este texto debemos seguir la regla hermenéutica que dice: “el texto debe analizarse en su contexto”. Si leemos el capítulo 6: 22 – 41 y capítulo 7:1 – 2; 12 – 20, entenderemos el verdadero significado y aplicación del mensaje. Este mensaje encierra una promesa para Israel y no es aplicable a la Iglesia. Por otra parte ¿podría ser sanada la tierra en un mundo donde son más los pecadores que los creyentes? El destino de la tierra ya está establecido por Dios y no cambiará.
            Mateo 24:7 – 8; 29 nos da una idea de los padecimientos de la tierra y sus habitantes cuyas depravaciones son señaladas en los versos 10 y 12.

(Continuará...)