LAS SITUACIONES ACTUALES Y COMO NOS AFECTAN




Agradezco leerlo de principio a fin. Gracias.
Amados hermanos (as) en Cristo. El acontecimiento que ha sacudido al país y que ha llenado de indignación a nuestra población hace que nuestras fibras humanas "salten" y se hagan latentes de tal manera que llegamos a exteriorizarlas y expresarlas a otros. Si bien esto es humano y natural, también lo es que nuestra perspectiva de este mundo debe estar clara y no debemos permitir cegarlas por nuestras pasiones naturales.
Antes de continuar con esta reflexión, quiero tomar las palabras del Apóstol Pablo cuando le escribió la segunda carta a los Corintios y les decía con gran deseo: “Ojalá me tolerareis un poco de locura, Sí, toleradme, porque os celo con celos de Dios…” (2da. Corintios 11:1-2a)
Volviendo al tema. He visto algunas publicaciones (por vía facebook) donde desgarramos nuestros vestidos y cortamos nuestra venas (Sí, sé que exagero, por eso pedí me toleraseis un poco de locura) por el asesinato de Mónica Spear y su esposo. He visto llamados a mantener una lucha activa contra el gobierno, se han exigido renuncias de ministros; en fin, una gran cantidad de manifestaciones humanas que creo escapan un poco a lo que la Biblia dice de nuestros comportamientos, manifestaciones y actitudes contra quienes gobiernan. Nos hemos hecho eco de acusaciones falsas, de “colocar” palabras en la boca de Dios que Él no ha dicho. Hemos enviado mensajes que incitan o demuestran odio, rencor y enojo en nuestros corazones.
Si bien es normal entre el resto de los venezolanos que no conocen a nuestro Señor este tipo de actitud, no podemos dejarnos llevar por las mismas. La palabra de Dios, la Biblia, nuestra guía de fe y conducta nos dice: “Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locuras; y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.” (1ª Corintios 2:14) lo cual confirma su proceder por condición natural. Pero, ¿qué hay de nosotros? ¿Cómo debemos actuar?
Antes de dar respuesta a estas preguntas, quiero decirles algo: No estoy tocando este tema por regaño ni por creer que tengo tal nivel de autoridad que puedo darme esta licencia. ¡NO! Nada más alejado de la verdad. Al tratar el tema “NOS” quiero exhortar (con todo el amor que encierra esa palabra) a mirar las cosas bíblicamente. Ya lo decía Pablo: “De estas cosas hablamos, no con palabras enseñadas por la sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.” (1ª Corintios 2:13) o como se dijera en una versión más literal “Explicamos las cosas espirituales a los que son espirituales”.
Por otra parte, no hemos de sorprendernos por las cosas que están ocurriendo en nuestro país o en el mundo. Hacerlo sería olvidar por completo las enseñanzas de la Biblia ¿por qué? Porque ya ella nos habla de estas cosas, veamos: “Como ellos no quisieron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente depravada, para hacer cosas que no deben. Están atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad, llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y perversidades. Son murmuradores, calumniadores, enemigos de Dios, injuriosos, soberbios, vanidosos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural, implacables y sin misericordia.” (Romanos 1:28-31). “Pero los malos hombres y los engañadores IRÁN DE MAL EN PEOR (Énfasis mío) engañando y siendo engañados”) (2da Timoteo 3:13). “También debes saber que en los últimos tiempos vendrán tiempos peligrosos. Habrían hombres amadores de sí mismos, avaros, vanidosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, sin templanza, crueles enemigos de los buenos, traidores, impetuosos, engreídos, amadores de los deleites más que de Dios.” (2da. Timoteo 3:1-4). Todo esto caracteriza a la sociedad venezolana, en mayor o menor grado. No es de esperar entonces a una sociedad que viva con valores morales que dominen el diario vivir.
La Palabra de Dios nos recuerda una vez más la razón de ello: “Teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la obra de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón. Estos, después de perder toda sensibilidad, se entregaron al libertinaje para cometer con avidez toda clase de impureza.” (Efesios 4:18-19).
Por último, retomemos las preguntas formuladas anteriormente: ¿Qué hay de nosotros? ¿Cómo debemos actuar? La Biblia nos da la respuesta. “Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez os digo: ¡Regocijaos!”; “Por nada estéis angustiados, sino sean conocidas vuestras peticiones delante del Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y el amor de Dios que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.” (Efesios 4:26)
El Eterno les bendiga grandemente…