La maravillosa gracia de Dios
me concede nuevamente compartir contigo. Muchas gracias por leer
nuestras noticias. Deseo de todo corazón que estés entusiasmado(a) en
este mes con estudiar la Biblia. Buscar a Dios y su sabiduría exige
mucho esfuerzo, pero vale la pena. El sabio nos dice:”Porque el Señor da
la sabiduría, y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia”.
Dios no está almacenando o escondiendo su sabiduría, sino que “Él provee
de sana sabiduría a los rectos” (Pr.2:7). Busquemos mucho más y mejor a Dios y con todo corazón.
No rebajemos el concepto de Dios, mejor elevemos nuestra fe
Y
tres amigos de Job, Elifaz temanita, Bildad suhita, y Zofar naamatita,
luego que oyeron todo este mal que le había sobrevenido, vinieron cada
uno de su lugar; porque habían convenido en venir juntos para condolerse
de él y para consolarle. Los cuales, alzando los ojos desde lejos, no
lo conocieron, y lloraron a gritos; y cada uno de ellos rasgó su manto, y
los tres esparcieron polvo sobre sus cabezas hacia el cielo. Así se
sentaron con él en tierra por siete días y siete noches, y ninguno le
hablaba palabra, porque veían que su dolor era muy grande. Job 2:11-13.
Puesto que nuestra vida está llena de problemas, necesitamos recordar
que siempre habrá más. Job lo reconoce: "El hombre nace para el
sufrimiento, así como las chispas vuelan hacia arriba" (Job 5:7) y tiene
toda la razón. Los problemas son inevitables y por eso usted no debe
sorprenderse. Esté consciente que nuestro adversario, Satanás, anda
suelto.
Por vivir en un mundo caído, puede ser que quienes nos aman nos den
consejos equivocados. En los muchos años que he vivido, he recibido, en
varias ocasiones, consejos errados de personas bien intencionadas y que
me aman realmente. Eran sinceras, pero estaban equivocadas. No es que
quisieran actuar mal, pero lo hicieron.
Ya que Dios es soberano, debemos estar preparados para la bendición como
para la adversidad. ¿Quiere que le dé un consejo? No se desilusione.
Debemos estar preparados para la bendición y también para la adversidad,
porque Dios es soberano.
Nuestro Dios no tiene la obligación de dar explicaciones de lo que hace.
Él no tiene que entrar en la habitación de un hospital, y decir:
“Déjame darte cinco razones por lo que le sucedió esto a tu hijo”.
Entiéndame bien: Dios está lleno de compasión, pero su divino plan a
largo plazo está más allá de nuestra comprensión humana a corto plazo.
Por eso, digamos como Job: “Oh, Señor, confío en ti. No sé por qué me
está sucediendo esto. Si es algo que debo aprender, excelente. Si es
algo que otra persona debe aprender, maravilloso. Sólo te pido que estés
conmigo hasta el final. Mantenme cerca de ti. Sostenme. Ensánchame.
Transfórmame”.
“Es más fácil rebajar nuestro concepto de Dios, que elevar nuestra fe a
tal altura” escribe un agudo autor, y luego añade: “Observaremos la
lucha a medida que la fe de Job es puesta a prueba de todas las formas
con toda tentación, para ver que la causa de su desgracia es algo que no
se puede comparar con Dios”. El Señor tiene el control de manera total,
completa y absoluta. Acepte, por favor, y sométase a esta enseñanza.
¡Qué magnífico es encontrar a personas que confíen en Él hasta el final
del valle de lágrimas que atraviesan, y que digan: “Alabado sea su
nombre!” No soy capaz de entenderlo. No sé cómo explicarlo. Sin embargo,
alabado sea su nombre. Eso es adoración a su más alto nivel.
En los momentos difíciles, de prueba, o dificultad, que el Señor le
permita elevar su fe a esas alturas, en vez de rebajar su concepto de
Él.
Autor: Pastor Charles Swindoll
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